Si hubiera sido en otro momento, tal vez, y sólo tal vez, se podría pensar que este asunto progresa adecuadamente, pero ya en la carrera electoral es como repetir una y otra vez la historia.

El miércoles volvió a reunirse aquella Comisión Mixta Fomento – Generalitat que tres años después no han movido un sólo dedo, ¿Cual es la situación actual?. El primer paso que acordaron fue el redactar un proyecto para el tramo Gandía – Oliva. Proyecto que aún no está ni siquiera aprobado. Además no hay acuerdo para el ancho de vía en función de la duplicidad cercanías y Tren de la Costa. Tampoco con el número de estaciones y por lo que se refiere al tramo Oliva – Dénia sólo existe el trámite de alegaciones que se presentaron puesto que en cuanto se anunció un posible trazado, los alcaldes de las poblaciones por donde estaba previsto que pasaran las vías, algunos pusieron el grito en el cielo. El Montgó que tanto nos une, nos separó y la influencia desu protección acabó por añadir más leña al fuego.

Seguramente, estas discrepancias pusieron en manos del Gobierno, la falta de respuesta y por supuesto las no prisas. Y así, hasta hoy que se ha pedido a los primeros ediles de La Marina Alta que se pongan de acuerdo. Sí, habrá cónclave, pero ya lo hubo y no se produjo el acuerdo. Justificadas o no sus demandas, lo cierto es que cada uno de ellos barrió para su casa. Seguramente otros pensaron que Dénia capitalizaba el proyecto. Y puede que fuera así, pero Dénia ha sido la que más ahínco ha puesto en su reivindicación no siendo excusa para que una necesidad como esta lo sea para toda una comarca. Dar una excusa más, ya se sabe a dónde nos llevará: a ninguna estación. Y los Alcaldes y sobre todo la Corporación dianense tiene la responsabilidad de forzar la máquina ahora, porque si pasan las elecciones, ocurrirá lo de siempre: ¿el tren?, 1bien, gracias!.