El CD Dénia ha tocado fondo. Ayer en el entrenamiento del martes los jugadores propusieron una votación secreta para decidir entrenar o no, optando por no hacerlo. Parece que pesó la decisión de una mayoría, en un resultado muy apretado. Ni la presencia del Director Deportivo, Tano Bertó, logró convencer a la plantilla de lo contrario. Esta situación es límite y es la primera vez que se llega a este acuerdo tan prolongado, al haber venció el plazo que les dio la Presidenta para ofrecer una solución económica aunque fuera temporal.

Si bien no ha trascendido el resultado de las gestiones realizadas por Gema Estrela, todo parece indicar que hay que sumar una base de divorcio entre la Dirección Deportiva y la Directiva. En cualquier caso, el viernes se ha convocado a una reunión a todos los estamentos del Club incluyendo a los equipos juveniles. Pero la situación es extremadamente grave. Por un lado porque jugar sin entrenar y el ambiente que reina y se palpó en el pasado partido ante el Benigànim invita a pensar que se puede tirar la liga.  Una solución traumática no deja campo para maniobras de reconversión de la plantilla si se llegase a una situación límite con jugadores locales si los foráneos optan por marcharse, pasar a la acción aquellos que tienen contratos y pueden recurrirlos, o que la Directiva tome otra determinación drástica, porque no hay base para formar una plantilla local sobre la marcha ya que no quedan más que los cuatro que pertenecen hoy a la primera plantilla, aquellos que se quisiera quedar y con un Juvenil necesitado de la salvación.