Esto de los temporales es sin duda uno de los sucesos que más «juego» da, no sólo por las visitas institucionales a posteriori, si no porque se acompañan de valoraciones harto conocidas que se vuelcan más tarde en las redes sociales. Aquí, al margen de la ironía con la que se comentan los hechos, que si salir en la foto, que si repetir machaconamente lo mismo y un largo etcétera, se destapa un debate que es ciertamente viejo, porque no es la primera ni la última vez que ocurre, estos destrozos. De los que llevan ya llamando la atención los expertos sobre la frecuencia y la magnitud cada vez mayor.

Ahora las ayudas y la reparación de los daños, es lo primero sí. Pero estas, y las palabras que las acompañan se siguen repitiendo tantas veces como se producen los desastres y como dice aquel » y la casa por barrer».

Pero siendo lo primero, los que tienen voz y voto en esto y los técnicos especializados en ello,han de pasar a la acción inmediatamente ya mismo.

Unos han culpado al Puerto, los no afectados directamente,que si hay que quitar esas casa de ahí y que lo están desde lustros y más lustros hasta hoy. Y los afectados apelan a las veces que se han anunciado espigones protectores.

Doctores tiene la iglesia, pero esa iglesia ha fracasado con la regeneración lo que ha supuesto «tirar» importantes cantidades de dinero. Todo como siempre se suele hacer: a medias. Por eso si se critica aquello que en boca del «alto mando» es primero arreglar los destrozos y luego ya abordaremos el problema, es un sentimiento razonado. Lo haremos, sí, y luego ¿qué?. ¿Como hasta hoy, hasta que pase el siguiente?. Así y vuelta a empezar hasta que no nos quede nada