Este era y es el mensaje que los hosteleros han lanzado estos días al conocer los planes del gobierno para la desescalada por el COVID19: #unopuntosiete, millones de hosteleros.

La apertura de las terrazas en la Fase I el once de mayo estaba sujeta al 30 por ciento del aforo de las terrazas sin poder abril los locales. Por un lado, los hosteleros se encontraban con dos serios problemas que les llevó a esta campaña intuyendo que iba a ser una catástrofe y que el cierre podría afectar a la mayoría o a un gran número de establecimientos. Por un lado porque sin el estado de alarma tienen que recuperar a los trabajadores que quedaron en un ERTE y por otro la imposibilidad de rentabilizar el negocio con esa ocupación.

AEHTMA en Dénia se reunió con el Alcalde quien prometió formar una comisión política que pudiera dar algunas respuestas a las demandas en su competencia: no cobrar las tasas de ocupación de la vía pública mientras dura el estado de alarma y posteriormente sólo cobrar las correspondientes a las mesas que ocuparan ese 30%.

Pero ayer el gobierno rectificó y amplió la ocupación al 50%:  pese a que en un principio se estableció un aforo máximo del 30% de la capacidad para las terrazas de bares y restaurantes, las protestas de algunas asociaciones de hosteleros han provocado que el Gobierno haya subido ese porcentaje, al final, al 50%. Esta norma afecta tanto a las terrazas que estén en la vía pública como a las que se encuentren dentro del espacio del establecimiento, siempre que sea al aire libre. Los encuentros en ellas serán igualmente de un máximo de diez personas, y deberán mantenerse las normas de seguridad establecidas, fundamentalmente higiene de manos y una distancia de seguridad de al menos dos metros o usar mascarilla.

Y si bien es un avance, quedan otras reivindicaciones planteadas en su día que siguen preocupando a los hosteleros. Además en Dénia hay negocios que por su situación seguirán teniendo problemas insalvables. Y no digamos los Hoteles con la circuscripción provincial determinada.