El Cercle de empresarios de la Marina Alta, ha cargado duramente contra el departamento de urbanismo dianense y su política. Después de agradecer al Alcalde y a la titular del Departamento su capacidad y disposición para el diálogo han valorado de este modo las obras y la parálisis urbanística con sus consecuencias que tildan de gravísimas:

Después de tres años de canalizar las inquietudes del empresariado local a través de reuniones, asambleas, talleres, notas de prensa, comunicados y nuevas reuniones, queremos agradecer al equipo de gobierno de Dénia, y en especial al alcalde, Vicent Grimalt, y a la concejala de Urbanismo, Mª Josep Ripoll, la gran disposición hacia el diálogo y el buen talante con el que siempre hemos sido recibidos en el Ayuntamiento de Dénia. En realidad, es lo único que podemos agradecer.

El último de estos encuentros, celebrado el miércoles de esta misma semana, y a petición del Cercle Empresarial de la Marina Alta acudieron como representantes la presidenta de la Federación, Sonja Dietz, el vicepresidente de Urbanismo e Infraestructuras, Benito Mestre, el secretario de ACEAD, Alberto Morera, fue exactamente igual que los anteriores: buena disposición y gran talante. Nada más.

Los temas tratados en esta ocasión fueron: las obras en el centro de Dénia en plena temporada alta, la ausencia de una planificación urbanística – ni hay PGE municipal ni NUT de la Conselleria-, y el (no) funcionamiento del Departamento de Urbanismo en la ciudad.

Sobre el primero de los asuntos, desde CEDMA se trasladó a los responsables municipales que podrían haberse hecho las cosas de alguna otra manera. En este sentido, hay que tener en cuenta las repercusiones económicas que van a derivarse de las calles cerradas y en obras en pleno verano, y la repercusión mediática que Denia, como municipio turístico ha sufrido. Por ejemplo, se podría haber propiciado una interlocución directa entre los comerciantes, la empresa constructora y el Ayuntamiento. La respuesta recibida fue que “todo el mundo está muy contento” y que este asunto “se ha politizado”, además de una larga disquisición sobre plazos y modificados.

En el caso del Plan General Estructural (PGE), se volvió a preguntar por las alegaciones. Al parecer, el equipo de gobierno “está ajustando” dichas alegaciones y “todavía faltan informes por llegar”. Preguntada directamente sobre cuándo se va a aprobar el PGE, la concejala contestó –de nuevo- “estamos en ello, estamos trabajando” y recordó que “todavía faltan informes por llegar”.

Un aspecto que preocupa mucho a los empresarios locales del sector es que se están aplicando en estos momentos índices de edificabilidad estimados por el PGE, que no son en ningún caso definitivos (pues se deben concretar con el pormenorizado y en estos momentos ni siquiera está aprobado el estructural). Esto provoca una incertidumbre en la totalidad del municipio, por poner un ejemplo, en zonas residenciales con un índice de un 0,20 o 0,25 se ha comenzado a aplicar un 0,19, afectando a proyectos ya redactados, licencias en gestión y viviendas ya construidas que ahora mismo no cumplirían los nuevos parámetros aplicados.

La inseguridad jurídica y la incertidumbre son alarmantes, pero al ejecutivo local parece no preocuparle demasiado. O al menos esa es la impresión que dan.

Desde CEDMA se ha reclamado en varias ocasiones que se dé trámite a las Normas Urbanísticas Transitorias (NUT) de la Dirección General de Territorio, por entender que este documento sí que contiene (y de forma legal) ordenación pormenorizada y ajustada a la realidad actual del municipio. El NUT dotaría a la ciudad de un marco legal estable y cierta tranquilidad. Durante la reunión se preguntó de forma directa a la edil: “¿vamos a tener el NUT aprobado?”. La respuesta fue un lacónico “eso espero”.

Parece ser que desde el Ayuntamiento de Dénia se ha solicitado a la Conselleria una serie de modificaciones al NUT para que no entre en conflicto con el futuro PGE del municipio. Dado que en Dénia existe un Consell d’Urbanisme, creado precisamente por el actual equipo de gobierno, los representantes empresariales preguntaron también sobre la conveniencia de convocar a dicho Consell para estudiar allí toda esta problemática.

Finalmente se trató del (no) funcionamiento del Departamento de Urbanismo. Según el Cercle Empresarial, las razonas esgrimidas por el ejecutivo dianense en esta reunión para explicar las demoras en prácticamente cualquier tipo de trámite son las mismas que hace tres años: no se puede contratar más personal. La solución, también: se va a retomar el convenio con el Colegio de Arquitectos.

En opinión de los representantes empresariales, lo único que puede explicar estos retrasos en la tramitación de expedientes es que los propios técnicos municipales tengan miedo de firmar resoluciones por la aterradora inseguridad jurídica creada en Dénia. Esto, y no otra cosa, es lo que ha paralizado el Departamento, lo que está paralizando la ciudad y lo que está dejando escapar importantes inversiones.

Las empresas que han podido desplazarse a Valencia, Alicante u otros lugares, ya lo han hecho. Son los autónomos y las micro y pequeñas empresas -y sus plantillas- quienes sufren las consecuencias de esta caótica situación. A ellos les seguirán los proveedores locales y el resto de agentes económicos.

No se puede ningunear y demonizar de esta manera a un sector que es tan necesario en la ciudad y en opinión de CEDMA “alguien tiene que actuar de una vez por todas con responsabilidad”.