No se puede negar que el Dénia puso casta en una segunda mitad en la que dominó a un rival cuya mayor calidad le llevó al triunfo. Tal vez con un marcador amplio fruto de sus contras y la gran clase de Alvaro autor de un golazo, el segundo ya que Guerrero marcó con anterioridad (14′) el primero.

Y es que el Jávea tuvo en Alvaro un quebradero de cabeza para los de Esteban, que se defendieron bien con La Peña más incrustado en el medio centro. Incluso su presión sirvió para ver otro golazo en la vaselina de Panucci que se traducía en el 2 a 1. Esto a un minuto del final del primer tiempo y con sendos paradones de Edu y Maxi.

En la segunda mitad los dianenses rompían por una incansable presión los intentos de tener más el balón el rival. Comienzo trepidante con reclamo de un posible penalti en el área local. Toda la insistencia del Dénia, no tuvo premio. Al contrario, una contra hizo subir el tercer gol al marcador.

Lo mejor del Dénia fue que siguió insistiendo y dominando frente a un Jávea que le esperaba atrás. Fayé quien se mostró rápido y peligroso en la primera mitad, se quedó sin gasolina aunque la puso Juanito.

La diferencia con el rival es que puso los goles para llevarse el partido aunque a los dianenses no se les pudo reprochar que bajaran la guardia. Al contrario. Llevaron todo el peso de la segunda mitad con una presión sin tregua pero ante un equipo, hoy por hoy, en otro nivel quizá como en otros derbis, más conservador sin quitarle méritos a la lucha sin efectividad, eso sí, de un Dénia castigado en pascua por el calendario.