Esta madrugada nos dejaba «El Murciano». Seguramente uno de los personajes falleros, pero también en el contexto general social dianense, que conocía prácticamente todo el mundo.

Para definirle, qué mejor que uno de los personajes más representativos en la historia de la Falla Paris Pedrera, Pedro Noguera, que escribía así de el:

» Y un día te despiertas con la noticia de que ya no estás aquí. Tu que desde que tenemos uso de razón nos hiciste amar una fiesta, un escudo y una falla, haciéndonos ver qué era más que algo simple, era y es un sentimiento que hoy se rompe en mil pedazos. Ya no podremos volver a tomarnos un vinito, escuchar tus anécdotas, ni saborear un caramelo salido de tu bolsillo. Junto a otros fundaste un distrito, una falla y espero, al igual que otros muchos, haber honrado aquel esfuerzo tan grande que hicisteis, al menos un poquito. Gracias Murciano, mi fallero ejemplar, mi presidente honorífico, nuestro «abuelo» fallero, leyenda viva que hoy pasa a ser mito y seguro que con el Cabo, el Rafol, José González y algunos más que ya no están volveréis a contar anécdotas y velareis para que todo siga en su sitio en el cride de calle Sagunto y Patricio ferrandiz. Gracias por cuidar de nosotros y de nuestros hijos siempre, por ser como eres y por habernos dado tanto. Se me hace un nudo en el estomago y siento una tristeza infinita que no puedo apenas contener. Hasta siempre Antonio Núñez «Murciano».