Ya han culminado las obras de la Plaza de Toros de Ondara, que ha impulsado el Ayuntamiento de Ondara a través de la Concejalía de Mantenimiento de Infraestructuras, dirigida por Miguel Gomis. Los trabajos, con un coste de unos 10.000 euros, han sido sufragados por el Ayuntamiento de Ondara y realizados por “Miguel Tormo”, empresa local especializada en la construcción con más de 30 años de experiencia. Esta empresa forma parte de la Bolsa de Proveedores locales, dentro del Plan de Reactivación Económica Local.

Las tareas se han desarrollado durante los últimos dos meses y han consistido en mejorar la accesibilidad de una de las 3 puertas con las que cuenta el coso taurino: concretamente la puerta “de arrastre”, por la que se accede a la plaza en las entradas de toros de Sant Jaume, y a la que se accede desde la calle Pintor Segrelles, al lado del río Alberca. Con el objetivo de elevar el arco de acceso para permitir la entrada de vehículos de cierta altura y mejorar así las posibilidades de carga, transporte y montaje en el interior de la Plaza de Toros (tanto de elementos para escenarios culturales como para actos taurinos y todo tipo de eventos y espectáculos), se ha retirado parte de las hileras de asientos situadas sobre esta puerta, y se ha elevado el arco de entrada. En total, se han quitado 3 hileras, lo que corresponde a una docena de asientos, para mejorar la accesibilidad; al igual que cuando se quitaron asientos para crear la zona de acceso para personas con movilidad reducida en las gradas (obras realizadas en 2019).

Las obras se consideran necesarias, convenientes y urgentes para poder proporcionar un acceso adecuado con un tamaño suficiente, que posibilite el uso de la Plaza de Toros de Ondara para múltiples eventos; más aún desde que se destina como escenario privilegiado para ofrecer “cultura segura” en esta época de pandemia. De hecho, según testimonios de los propios aficionados, la plaza de toros de Ondara requería de este tipo de actuación porque originalmente se construyó con una puerta de arrastre de excesiva baja altura, lo que ha venido afectando negativamente a la accesibilidad de los actos taurinos tradicionales.