Era algo así como una lucha de titanes a la desesperada. Y en fútbol no hay nada peor que llegar al final de una temporada dependiendo de uno mismo y de los demás.

Hubo momentos de optimismo dentro de lo complicado que era jugarse el descenso y ser siete los que lo podían hacer. El Cd Dénia logró acercarse al milagro pero llegó al último partido frente al Paterna dependiendo además de otros. Marcó primero, jugó para ganar pero le remontaron el marcador. De todos modos  Benidorm y San Marcelino ganaron y de nada hubiera servido otro resultado positivo.

Se pierde una categoría que costó mucho mantener: División Nacional. Pero ha habido un trabajo ingente por parte de los técnicos que en la última etapa le ha tocado cubrir a Pedro Noguera. Se soñó con él pero la misión era harto complicada.

Ahora llega el tiempo de reflexión y sacar conclusiones en una etapa del Club que habrá que replantearse en todos sus segmentos.