La Sala cuidArt del Hospital de Dénia acoge la exposición “Gente de narices, narices ingentes”. Se trata de una muestra, formada por medio centenar de piezas de NASEVO acrónimo (nas en catalán y sus iniciales) del coleccionista, perfumista y artista catalán, Ernesto Ventós. La exposición está comisariada por Cristina Agàpito, directora artística de la Fundación Ernesto Ventós.

Ventós, de profesión perfumista, desarrolló un aguzado sentido del olfato, debido a su falta de oído. Para él, el olfato, fue el eje vertebrador del resto de los sentidos: “el primero que nos une al mundo y el que nos guía con todo aquello que nos rodea”, aseguraba el perfumista catalán. De manera que su colección y obra plástica reclaman una mayor atención a las posibilidades de este sentido y nos permiten adentrarnos en el maravilloso mundo olfativo.

Ernesto Ventós consagró una parte muy importante de su vida al arte y la nariz fue siempre el hilo conductor de su quehacer, bien como creador de esencias, coleccionista o artista plástico. Las piezas que se exhiben ahora en Dénia han sido seleccionadas expresamente para el hospital y estarán acompañadas de talleres olfativos dirigidos a pacientes. Se les mostrará la relación de una esencia con una obra de arte concreta, tal y como concibió NASEVO.

Por otra parte, durante los seis meses de exhibición de la obra, se realizarán muestreos de distintos olores con el objetivo de activar la memoria y la imaginación de los participantes. Cabe recordar que el olfato tiene un gran efecto de refuerzo sobre nuestros recuerdos, incluso, superior a la vista y el oído. Los recuerdos olfativos tienen una permanencia en la memoria más larga que la de las imágenes o los sonidos.