El aviso naranja obligó a izar la bandera roja en todas las playas de Dénia en previsión de cómo el viento iba levantando un importante oleaje que llegó en el epicentro de la tormenta a superar los dos metros. No obstante los voluntarios de Cruz Roja tuvieron que advertir a los bañistas de que salieran del agua y su trabajo volvió a ser determinante.

De todos modos, estas escenas que son la cara B de la noticia se complementan con el espectáculo que ofrece la Marineta con los surfistas que acuden en buen número a practicar su deporte favorito.

Pero donde peor se vivió la situación volvió a ser en Les Deveses donde los vecinos aún no se han recuperado ni han recuperado los daños sufridos por el temporal dana «Gloria» y algunos tuvieron que salir de sus viviendas ante el oleaje que azotaba los destrozos aun visibles del episodio anterior.