El Ayuntamiento de Dénia ha adquirido dos obras del artista afincado en Dénia Costa Tur que se incorporarán a la colección de los fondos artísticos municipales.
Se trata de dos acuarelas sobre papel, una de 35×50 cm y la otra de 50×70 cm, valoradas en 3.000 y 5.000 € respectivamente, pertenecientes a una de sus temáticas más queridas, las estampas costumbristas y pintorescas de la gente del pueblo junto al mar en sus tareas marineras diarias.
El Ayuntamiento ya dispone de otra obra del artista, dada por él a la ciudad en el año 2013 a raíz de la exposición retrospectiva que tuvo lugar en el Centro de Arte la Estación y en el que el Montgó, la otra su pasión, es el protagonista.
Las dos obras estarán expuestas en el vestíbulo de la Casa de Cultura durante un tiempo para que todos los interesados ​​puedan disfrutar.
Unas notas sobre el artista y su obra.
Jaime Costa Tur. Pintor. 1926 a 2020. Adscrito a la escuela levantina, la luz es la protagonista de su pintura colorista a base de manchas y ritmos que se descomponen en movimiento. Trata especialmente el paisaje, aunque también la figura bajo una óptica costumbrista. Javier Rubio ha escrito: » pintor de manchas atrevidas y colores vibrantes que cristalizan en figuras humanas, fundidas, integradas a la naturaleza. Pintor independiente, de fuerte personalidad «. Su obra está representada en colecciones públicas y privadas. Así lo presenta el LOS diccionario de pintores y escultores del siglo XX.
Las vivencias de su infancia en una Dénia marinera, entre Baix la Mar y el Montgó, supone la fuente de inspiración cementada en los recuerdos de esa sociedad. Durante su infancia, Costa Tur, sufre un gran impacto con el estallido de la guerra civil española, donde la violencia, el odio y la muerte, lo marcan definitivamente pero a diferencia de aquellos literatos de la generación de los niños sorprendidos, Jaime intenta borrar los recuerdos negativos que el traumatizan con los de los años previos a la guerra, reflejos de una Dénia llena de luz y pintoresquismo social en armonía con la naturaleza, con el mar, donde el mayor exponente de la belleza se resume en un máximo recuerdo, el de los barcos de pesca de vela latina saliendo por la bocana del puerto.
La otra gran temática de Costa Tur es el Montgó, que define como «la primera luz», el primer lugar de la Península Ibérica desde donde se aprecia antes la salida del sol, y no sólo por su magnífica situación geográfica, sino por lo que describe como, «la montaña más alta de España junto al mar».
Nuevamente esa necesidad de captar la luz y la atmósfera de los pintores de la escuela valenciana se repite, destacando del Montgó y por encima de su valor natural y geomorfológico, su diferenciación para disponer de todos los colores posibles, a veces consiguiendo incluso, en momentos muy puntuales, la tonalidad rosa y por tanto es así como el peine.
Sin lugar a dudas Costa Tur tiene unas capacidades artísticas innatas, las que desarrolla de forma natural y autodidacta por medio de un intenso desarrollo práctico.