La Pascua ha vuelto a ser un claro ejemplo de que no se puede bajar la guardia ni hacer planes a corto plazo. Si el domingo fue un día para la esperanza por registrarse el número más bajo de defunciones (20), hoy lunes la Consellería ha cotejado 38 fallecimientos.

Sin embargo, los especialistas ponen sus miras en la curva de contagios, detalle significativo pero al mismo tiempo, necesitado de los test para certificar que va aplanándose considerablemente. Así el número de contagios ha descendido hasta los 219 (11 fallecidos y 79 en la provincia alicantina). Igualmente el descenso se traslada a la presión de los centros sanitarios (Ucis), 316 con 1.428 personas ingresadas en los hospitales, un parámetro fundamental que a fecha de hoy no ha supuesto superar las altas a los contagios puesto que sólo ha habido 179.

Se insiste en la importancia de los test para tener datos más precisos del aplanamiento de la curva.