Susana Mut, portavoz del grupo municipal Ciudadanos ha explicado que “estos cementerios de
mascotas encierran un sentido muy parecido a los camposantos humanos, se pueden encontrar
enterramientos con estéticas muy rebuscadas e incluso barrocas en su preciosismo ornamental y se
pueden hallar también “fosas comunes”. Muchos de esos cementerios disponen de instalaciones
para la cremación y obtención de cenizas.” Por ley, está prohibido hacer un hoyo en cualquier lado
para depositar los restos del animal. Esto se hace para evitar errores en el entierro que conlleven
a problemas de salud pública al descomponerse el cuerpo, tales como el fomento de
enfermedades o que se contaminen acuíferos subterráneos. No hay que olvidar que algunos
animales, como las aves carroñeras, pueden detectar restos a varios kilómetros de distancia.
Sin embargo, es una realidad que muchos propietarios de mascotas no cumplen con esta ley, ya que
se les hace difícil desprenderse sin más de los restos de sus mascotas. Es por ese motivo, por lo
que tenemos la obligación, como corporación, de dotar a los ciudadanos de la posibilidad de que se
pueda enterrar a sus compañeros animales, de forma digna y dentro de la legalidad.
“Zonas como la del Bosc de Diana, encajan perfectamente en este planteamiento de Cementerio
de animales de compañía, amplio, con espacio suficiente para el disfrute con la familia, y a la
vez de reconocimiento a esas mascotas que, en muchas ocasiones, suponen tanto para muchas
personas”, ha señalado la edil Estefanía Schwamb.