La victoria de los de Bermejillo frente a los catalanes tiene un valor doble: los puntos por supuesto y la confianza moral para un equipo que está afrontando una temporada en la que hasta ahora ha pasado de todo. En este encuentro, se reencontraron con ellos mismos y la victoria incluso por ocasiones se quedó corta. Además supieron tras una primera mitad sin goles jugar con cabeza. Edu marcó un gol fundamental nada más comenzar la segunda mitad y Curro cerró el marcador cuando expiraba el tiempo reglamentario. Supieron jugar con cabeza fría y obligaron a arriesgar a los catalanes que se estrellaron con César y una buena contención defensiva. Ahora volverán a tener una oportunidad más al jugar de nuevo en casa el próximo sábado.