Entramos con muchas ganas en un año 2021 que tiene que ser lo del final de la pandemia, que ya lleva un año marcándonos el ritmo. El año de la esperanza: porque la vacunación tiene que neutralizar la amenaza de la COVID-19 y porque la vuelta a la normalidad nos tiene que dar el respiro económico que tanto necesitamos para recuperar el paso y la tranquilidad.
Para este año de esperanza, desde el Ayuntamiento de Dénia hemos diseñado el presupuesto que tiene que contribuir a hacerla posible. Porque la normalidad, la manera de vivir y de hacer que tuvimos que abandonar precipitadamente en marzo de 2020 es probable que nunca recobre la misma forma; pero sabemos que la nueva normalidad puede ser mejor, prometedora, sostenible, solidaria y más adaptada a los sustos que, ahora lo sabemos del cierto, el futuro nos puede deparar.
Para construir cimientos sólidos para esa esperanza sobre la cual empezamos a construir ya mismo el nuevo futuro, el presupuesto municipal para 2021 tiene tres pilares básicos: el aumento de las ayudas sociales, el apoyo a las políticas de ocupación y la promoción de la inversión local.
El objetivo es doble: gestionar, por un lado, la crisis y las nuevas necesidades derivadas del alargamiento de la emergencia sanitaria; y continuar, al mismo tiempo, ejecutando las políticas públicas programadas para la lesgislatura. Y en cuanto a este segundo punto, quiero insistir que no se trata de priorizar el cumplimiento de un determinado programa de gobierno por encima de la realidad del momento, sino de mantener el compromiso de mejora de la ciudad y que esta pandemia no freno proyectos también básicos para Dénia como la mejora y construcción de instalaciones educativas y deportivas, la reurbanización de calles, la eficiencia energética, la limpieza y todas esas pequeñas actuaciones que la ciudadanía reclama y que son las que garantizan el bienestar en el día a día.
Que el fin de la pandemia noes nos pille con una ciudad abandonada, sino con una Dénia preparada para enfrentar la nueva etapa y ofrecer al tejido empresarial, comercial, al turismo, tan importando aquí, la mejor cara y los mejores recursos. Y a los vecinos y vecinas, el mejor lugar para vivir.
El primer pilar del presupuesto 2021 son los recursos sociales, siempre importantes pero ahora vitales. Hemos reforzado el área de Servicios Sociales para hacer frente a las necesidades derivadas de la pandemia con un incremento del 9% de la partida destinada a este ámbito: 70.000 € más y un total de 300.000 € para asegurar cobertura a las personas más afectadas por la crisis actual. También aumenta la cantidad para el Servicio de Ayuda a domicilio, que tiene este año un presupuesto de 260.000 €, un 10% más que el ejercicio anterior; y las ayudas de comedor y para familias con menores de 0 a 3 años escolarizados en centros infantiles, para favorecer la conciliación familiar y laboral.
El segundo eje de las cuentas municipales, el fomento de la ocupación, se materializa con 100.000 € iniciales para la puesta en marcha de planes de ocupación dirigidos a los colectivos con más dificultades para acceder o reincorporarse al mercado laboral en medio de esta crisis. El presupuesto 2021 también incluye la aportación del Ayuntamiento de Dénia a las ayudas Paréntesis de Generalitat: 343.000 €, por parte del consistorio, para completar el global de más de 2 millones que van a distribuirse entre autónomos y microempresas para ayudarlas a resistir mientras llegan tiempos mejores.
Acabamos también de presentar el Plan Estratégico de Comercio, una herramienta de ayuda al sector que empezaremos a implementar, al mismo tiempo que sube el presupuesto destinado a esta área con la previsión de desarrollar un Market Place para Dénia y contribuir así a la digitalización de nuestro comercio local, una opción de futuro ahora ya incuestionable.
Y en ese tercer capítulo, de inversiones, qué podemos encontrar? Actuaciones tan necesarias como la urbanización de los accesos para el nuevo colegio Raquel Payà, la rehabilitación de la fachada de la Casa de Cultura, la construcción de una rotonda en la intersección de la calle Pintor Llorens con Marquesado, alumbrado público para la calle Aldebarán y el refuerzo a Nueva Dénia, la reparación del suelo del Mercado y el de la cocina de la Residencia Santa Llúcia. También el inicio de las actuaciones a Torrecremada, suyo de un futuro campus universitario, el nuevo pabellón deportivo y la reurbanización de la Glorieta y las calles adyacentes. Incrementamos así mismo el esfuerzo en la limpieza, el mantenimiento de las zonas verdes y la mejora del ahorro energético.
Y todo esto, sin subir los impuestos, gracias al superávit resultado de una buena gestión de los recursos.
encontramos también aportaciones del resto de grupos municipales: 12.000 € para la redacción del proyecto de la rotonda del acceso a la Residencia Santa Llúcia, a propuesta de Compromís; con Gente de Dénia hemos adquirido el compromiso de presupuestar, a cargo del remanente del presupuesto de 2020, el proyecto de mejora de la iluminación del paseo de la Marineta; y recogemos la propuesta del grupo Ciudadanos de participar en el diseño del parque infantil que se instalará en el Bosque de Diana. Todas y todos han sido escuchados e invitados a mejorar este presupuesto y a sugerir futuras acciones para reinvertir el remanente de 2020.
El presupuesto para este año de esperanza es realista y adaptado a la coyuntura actual, pero sin perder la ilusión en el futuro. Un presupuesto diseñado por nosotros, el equipo de gobierno, pero, ahora más que nunca, escuchándoos a vosotros, la ciudadanía.