El asunto de Les Deveses ha dejado de ser llamativo por las contínuas situaciones producidas por los temporales para pasar a ser un «estado» de permanente conflicto.

Los últimos destrozos del temporal «Gloria» parecen haber sido el punto de inflexión en el que algo urgentemente tiene que cambiar.

Vecinos de esa emblemática playa que pertenece a Dénia aunque hay muchos propietarios de otros municipios, han confesado a Montgoradio que colocar la bandera azul y luego la de Qualitur podría considerarse una ofensa mientras se sufre una situación que se les complica desde tiempo inmemorial con los temporales.

Al margen del debate de las construcciones en una franja de dominio público, que se agravó con los destrozos por el último temporal, muchos de ellos presentaron sus quejas a Costas por la retirada de escombros que el organismo provincial se comprometió a retirar pero sólo los dispersos, después de limitar la reposición de las terrazas destruídas a la distancia que venían ocupando. Esto no era si no un capítulo más tras los fracasos de las continuas reposiciones de arena que nunca solucionaban el problema frente a la  construcción de espigones. Otros han culpado a la ampliación del Puerto como causa de que los temporales arrecien contra la zona. Una zona que sigue dejando visibles los daños, independientemente de que las aguas y la playa sean merecedoras por su calidad de las banderas citadas. Incluso recibieron una autorización de Costas para construir unas defensas dentro de unas normas y que acabaron algunos siendo denunciados por excederse en ello.

El Ayuntamiento de Dénia medió con la Jefa Territorrial del departamento para dar ciertas facilidades a los propietarios afectados, incluso este habló de la solución a adoptar, siendo complicada por el debate: propiedades que defienden sus derechos en el tiempo frente a la concesión de una moratoria de ocupación.

En cualquier caso, la situación sigue siendo muy complicada y siempre aparece algún elemento que viene a perturbar la vida normal de la zona. La última un desprendimiento de arena que ha obligado al consistorio dianense a buscar una alternativa de acceso a la playa