En este momento, cuando Dénia está patas arriba, las obras parecen tener dos velocidades. Es evidente que depende de la empresa adjudicataria. Por un lado su celo profesional y por otro la posibilidad de acudir a las subcontratas, algo que está a la orden del día. Según la Concejala de Urbanismo en Dénia, Mª Josep Ripoll, al estar licitadas y adjudicadas por Consellería, sus técnicos tienen la obligación de supervisar las obras. Sin embargo, y aunque lo hayan hecho en la calle Colón, no ha dado sensación de que las visitas hayan acelerado nada. El contraste lo da la calle Sandunga en la que a ojo de buen cubero, hay y ha habido más personal trabajando y a un buen ritmo por lo que la calle está en la recta final de su remodelación.