El partido que se jugó en el Diego Mena era importante. Se trataba de vencer a uno de los grandes para salir de puestos de descenso: el Levante, casi misión imposible. Pero se ganó con dos goles de Crhistian. Y se venció con una intensidad y un amor propio que mereció las dos consecuencias que se dieron, la victoria y la moral que da salir del descenso.

Se adelantaron los dianenses y acabaron la primera parte con el objetivo cumplido. En la segunda el Levante, en la recta final del partido logró igualar el marcador pero la reacción de los amarillos llegó a los pocos minutos con el gol que les daba tres puntos de auténtico oro y les sacaba del descenso.

La lucha con Fredu al frente continúa.