De nuevo una columna de humo, rugir de aviones a espaldas del Montgó tres días después del de la partida de  Xábia el pasado lunes.

Una zona de chalets y pinos que ha obligado entrada la tarde a desplegar varias unidades tanto aéreas como terrestres.

El importante número de medios aéreos, hidroaviones y helicópteros más las varias dotaciones de bomberos y equipos contraincendios demuestran bajo un sofocante calor, afortunadamente con menos llebeig que el lunes, el peligro por la cercanía de las casas y el Parque Natural.

Este es el séptimo prácticamente en la misma zona, de ahí que tome cuerpo la teoría de que un pirómano anda suelto por la zona.