Tal como suena. El Ayuntamiento de Palmera, población cercana a Gandía ha abierto un censo  canino en el que previamente se les tomará una muestra de ADN a los perros y se guardará en ese censo.

Llama la atención sobre todo que mediante ese ADN se podrá identificar a los dueños que no recojan los excremetos de sus mascotas. Igualmente a los perdidos o abandonados. Este servicio es gratuito pero en caso de que no se responda se deberá pagar 35 euros.

Esta medida ha sido sorprendente pero al mismo tiempo llamativa en tono positivo  y que a buen seguro tendrá otros imitadores habida cuenta de la indignación social por los dueños que aaunque cada día son menos, siguen permitiendo que sus canes defequenen la vía pública sin recoger sus deposiciones.