La decepción se vendió por igual en este partido, derbi siempre. Por parte visitante porque con la plantilla de que dispone Juan Carlos, especular y no tocar el balón en el medio campo metiendo pelotazos, dice bien poco de quien ha de ser aspirante a todo. Pero por el Dénia quitando el entusiasmo y entrega, más el juego de un Santafé con una calidad tremenda, Jordi y Ferrán y un Josep más maduro, es un equipo tan justo (dos ausencias hoy, una importante) que si le sumas que tiene dos líneas y pare usted de contar, puede sufrir mucho porque el gol desde luego no es lo suyo. Es un equipo para bregar y que llegue el gol desde la segunda línea, porque delante es un equipo para un objetivo claro: la permanencia.

El partido no fue bueno. Lo mejor de los amarillos el arreón tras el descanso. Alvarito había dejado el 0 – 1 antes de la media hora con un toque sutil. Había sacado Esteban al veterano Roberto a quien tuvo que retirar en el 80, tocado. El Jávea se vio sorprendido por esos arreones que llevaron a Santafé a lanzar una falta magistral respondida por un soberbio paradón de Edu. En el 20, se anuló un gol a Josep y dos minutos después otra vez, ante el portero, mandó el balón sutilmente al palo. Más decepción javiense cuya calidad individual le llevó en contras por banda y con César a placer, sumar dos goles más. El Dénia siguió apretando y salió Cristian por los rojillos cuando el partido fenecía para asegurar resultado. Ya en el descuento, penalti que se encargó de materializar Ferrán.

En definitiva, el titular,lo dice claro, un Jávea que debe dar mucho más de sí y un Dénia tan justito y sin gol, que está llamado a sufrir.