Este Dénia, hay que reconocer que va a más. Que Esteban ha tocado poco a poco las teclas precisas y que cuenta con jugadores que no bajan la intensidad y que poseen una rapidez que cuando se deciden a jugar por banda crean mucho peligro, pero sobre todo en jugadas a balón parado, el equipo crea peligro casi siempre. Así fue en un partido en el que además encontró el gol.

Lo buscó desde el principio jugando por las bandas hasta que en poco tiempo, trece minutos, una excelente jugada de Kevin sirvió en bandeja a Jordi que metió la cabeza e hizo subir el primer gol al marcador. Por cierto, ni marcador, ni iluminación, lamentable. Las segundas partes se juegan en medio de una penumbra lamentable.

La intensidad referida siguió y sólo tres minutos después en jugada similar Josep marcaba el segundo y a pesar de que el visitante acortó distancias antes de la media hora, eso sí en un arrancada en claro fuera de juego, de nuevo a saque de esquina en el 37, Ferrán marcaba el tercero con el que se llegaba al descanso.

Josep ya no salió en la segunda mitad fruto de una lesión en los estertores de la primera mitad, dejando su puesto a Jaime. A los tres minutos una falta que sacó magistralmente Ribes quitó las telarañas de la escuadra visitante. Los cambios llegaron haciendo Esteban que jugasen todos, Vicent y Roberto Navarro. Por cierto, Vicent merece más minutos.

Se marchó el debutante Koke muy aplaudido porque le faltó la guida del gol pero demostró que tiene movilidad y que es un delantero como no lo era Garrido.

El partido se cerró de penalti que transformó Santafé dejando un marcador inusitado pero sobre todo una importante inyección moral para el equipo y para aficionado de confianza.