Hace unos días que el Ministerio de Fomento a pesar de hacer público en su día que el Tren Gandía, Oliva, Dénia no era viable, está remitiendo a los municipios interesados una solicitud de remisión de alegaciones dentro de la fase de impacto medioambiental.

Y de nuevo los escollos dentro de la misma comarca vuelven a planear como clara excusa para que se siga retrasando el proyecto si es que finalmente se realiza.

Primero fueron El Verger y Ondara quienes reclaman que en su caso hubiese estación en ambos municipios. Ahora Pedreguer considera como hizo en su día que el único trazado viable sería el paralelo a la AP7 siempre que no se interfiriese con los límites del Parque Natural del Montgó, como que Dénia no fuera elemento base de un proyecto que debiera tener un sentido comarcal. Con ello igualmente rechazaría la estación final en la capital comarcal.

Entre tanto el Ayuntamiento de Dénia está preparando igualmente sus alegaciones con un informe de la Universidad que considera que más de medio millón de personas utilizarían este transporte