Es lo que tiene dejar el coche al borde del mar y no echar el freno de mano. Obviamente por un descuido que podría pasarle a cualquiera. Pero lo cierto es que los dueños del coche y los muchos clientes de este emblemático lugar de Les Rotes, fueron sobresaltados por el estruendo del vehículo que cayó a una zona de pedregal dentro del agua apenas profunda. El rescate del vehículo se tuvo que realizar con una grúa. Y hoy las redes sociales se llenan de chanzas por la falta de aparcamiento en Dénia.