La Tierra no es nuestra, nosotr@s formamos parte de ella. La Naturaleza nos ha permitido vivir como especie durante decenas de milenios, y en cuatro generaciones los humanos hemos logrado ponernos, junto a miles de seres vivos en el planeta, en ruta directa al colapso como civilización, si no de extinción, compartida con miles de especies desaparecidas, muchas de ellas esenciales para nuestra supervivencia.
Una encrucijada planetaria toma forma, y se reproduce en todos los escenarios locales.

La serie de incendios que han asolado nuestra comarca, repitiéndose escenas de horror conocidas desde hace tiempo, a una escala sin precedentes, es la gota que colma el vaso, y marca el inicio de nuestra plataforma ciudadana. Toda la región está en proceso de desertización y, sin embargo, no ha habido miramiento en el ‘boom” del ladrillo para inundarnos de cemento y paisajes artificiales como campos de golf, proceso que ha ido destruyendo, violando y expoliando esta tierra, sus recursos, su cultura y forma de vida, al antojo de una especulación sin escrúpulos.

Al mismo tiempo, las construcciones vacacionales siempre ignoraron a la gente que vivimos y trabajamos aquí, supeditando el derecho a una vivienda digna a la satisfacción de demandas artificialmente creadas, en un clima político opaco y de corrupción estructural. El turismo puede contribuir a una economía sostenible, pero no debería haberse convertido en una amenaza para la Naturaleza y el derecho a una vida digna.

El Panel Intergubernamental sobre el Cambio Climático alerta de que estamos llegando al punto de no retorno. Somos conscientes y debemos actuar ya. Porque también en nuestra comarca la situación es desde hace tiempo insostenible y, peor todavía, se ha estructurado en un ciclo perverso en el cual resulta rentable quemar los bosques, para una serie de oscuros intereses creados de los cuales, por acción u
omisión, tod@s somos en algún grado responsables. Ante la impasibilidad de la clase política, que de nuevo parece demostrar sustituir a sus antecesores para que todo siga igual, nos organizamos en plataforma ciudadana que quiere ir más allá de la mera
protesta reivindicativa, ejerciendo también el empoderamiento a partir de la acción directa y la concienciación.

Proponemos y nos movilizamos a partir de una visión holística, en conexión fundamental con la Madre Tierra, y conscientes de que no se trata solo de un problema medioambiental. Es también una problemática económica, social y cultural.

Nos negamos a no poder vivir en armonía con la tierra heredada de los mayores, a dar por perdida su riqueza cultural, que hacía posible una vida digna y sostenible, respetuosa y agradecida con su entorno. No queremos seguir viendo como se caen a pedazos las viejas casas de campo, para convertirse de nuevo en el abono de una especulación criminal. Ante las cacareadas políticas de ‘excelencia’ y ´calidad´, términos que no hacen sino ocultar un capitalismo arrollador, que desplaza, margina y convierte al ciudadano de a pie en precario figurante de un parque temático global, exigimos el derecho de locales y allegados a una vida digna basada en el respeto a la cultura, la agricultura, el agua, los bosques, el mar y, en general, la Naturaleza de esta tierra, de la cual depende nuestra vida y bienestar.

Este manifiesto es un llamamiento a la ciudadanía para que deje de contemplar impasible como se destruye su vida y la de sus descendientes, un llamamiento a la acción proactiva desde la conciencia. Invitamos a participar en esta plataforma a todas
las personas y organizaciones que quieran comprometerse y responsabilizarse en este actuar, que es la vida. Proteger a nuestra madre, la Madre Tierra, que nos acoge y cobija siempre con amor. Ese amor es el que podemos devolverle con nuestro compromiso y acción.

Proponemos
● Acciones proactivas en los montes de la comarca, planes de prevención de
incendios, de preservación integral y reforestación con plantas y vegetación
autóctonas de nuestro territorio.

● Empoderarnos como sociedad civil, asumiendo responsabilidades de
concienciación a la sociedad e instituciones, buscando alianzas entre
organizaciones ecologistas, sociales, culturales e institucionales para articular
un modelo público efectivo de protección del medio ambiente. Estas alianzas
también incluyen a empresas con políticas de responsabilidad social, como el
turismo activo y concienciado en la protección de nuestra biodiversidad.

● Proponemos otro modelo que apoye y fomente el mundo rural, abandonado y
maltratado intencionadamente por las Instituciones y el modelo de desarrollo
neoliberal imperante.

● Proponemos a la sociedad un debate sobre este modelo turístico insostenible y
masificado que actualmente tenemos y el cambio hacia otros modelos que
preserven la naturaleza y fomenten una economía más igualitaria en las
oportunidades y en el acceso a una vida digna para tod@s.

● Ser nexo y difusión de las diferentes experiencias que se están realizando en la
comarca en las que se apuesta por la agricultura ecológica y la repoblación, a
partir de diferentes experiencias de interacción entre agricultores con campos y
casas abandonadas y sectores de excluidos y precarios que acuerdan una
rehabilitación de la vivienda y del campo, beneficiándose mutuamente.

● Promover una moratoria urbanística, la derogación de la actual ley urbanística
valenciana (Lotuv), y otro modelo de desarrollo turístico en la Marina alta.
Creemos necesario presionar a nivel político para que nadie pueda sacar
rendimiento económico de los incendios, ya sea en las tareas de extinción,
regeneración o recalificaciones urbanísticas posteriores. También es necesaria
una prohibición de más campos de golf en nuestra comarca.

● Exigir la declaración de más parques naturales y más territorio protegido, ya
que es una de las dolencias más graves de este territorio la falta de protección
de los pocos parajes que nos quedan y que debemos de blindar ante los
diferentes intereses económicos ansiosos de hacer negocios urbanísticos y
turísticos con ellos.

● Visibilizar y denunciar con acciones creativas la problemática del agua: la
gestión de un recurso vital escaso, la contaminación, la multitud de pozos
ilegales que existen en la Marina Alta, entre los problemas más graves.

● Promover y exigir la ampliación de las reservas marinas y la limpieza de la
costa de la comarca. El mar mediterráneo está siendo esquilmado en sus
especies y riquezas marinas y la gran contaminación que contiene lo convierte
en una cloaca que debemos regenerar, mediante prácticas tradicionales y
modernas sostenibles.

● Creemos que la naturaleza es nuestra madre, la madre de tod@s, y debe de
abrirse el debate sobre si por fin puede ser receptora de derechos para su
protección.

● Anunciaremos unas propuestas que presentaremos a la sociedad y a
organizaciones ambientales y sociales y que mediante acuerdos y alianzas se
presentarán como mociones en Ayuntamientos para lograr una efectiva
protección del medio ambiente en la Marina alta.