Para empezar, el lío, viene dado ahora por la denuncia de Paidos porque el Ayuntamiento de Dénia quiere cobrar una tasa por la utilización de las instalaciones deportivas. Pero el lío desmadejado hasta su inicio, el verdadero lío está en las mismas instalaciones desde tiempo inmemorial, fruto de una política errática desde las distintas concejalías de deporte que han ido desfilando por el consistorio.

SUBVENCIONES

Sólo en la época de Ricard Pérez, se llegó a elaborar una especie de listado preferencial para otorgar subvenciones según una escala, que primaba el nivel, las cesiones de la instalación y los gastos de mantenimiento. Una lista bastante racionalizada que como siempre acabó enfrentándose al proceso electoral de rigor. Ahí quedó la cosa y la reclamación de las entidades deportivas (con las festivas o sociales, ocurre otro tanto) fue en aumento. Todos piden o exigen y el Ayuntamiento da, creando un derecho adquirido en correspondencia a llevar el nombre de Dénia por montera. Olvidando el principio de que esa subvención «obligatoria» procede del dinero público y que por tanto le asiste el mismo derecho a cualquier ciudadano de a pie.

USO DE LAS INSTALACIONES

Dénia que siempre ha presumido de capital de comarca, sí, tuvo el primer pabellón cubierto, que poco a poco se quedó insuficiente para albergar a todas las entidades deportivas que fueron saliendo. Mientras tanto el tiempo pasaba y veíamos como nuestros vecinos levantaban pabellones muy distantes al «almacén» que es hoy nuestro pabellón. Que para más inri, ha sufrido las consecuencias del desastre climático y que una vez reparados los daños, la chapuza continúa. el seguro no da para más y vuelta a empezar con la intención frustrada una y otra vez de conseguir la construcción de uno nuevo, que con los gastos que ha acarreado este y  el nulo aprovechamiento de la colaboración de los distintos clubes, vía tasa, ahorro municipal o cualquier otro concepto, hoy se tendría un nuevo pabellón. Ahora a seguir haciendo cábalas para proceder al milagro de ubicar a todos los equipos, en el, al menos, pabellón (?) de Joan Fuster.

LA POLITICA

La cuestión es que efectivamente existe una ordenanza de usos pero que como otras están ahí en un cajón. Y en deportes pues como que es una «maría» que tal vez, visto lo visto, necesita un buen repaso de arriba abajo. Y ahora se quiere reordenar todo, cuando más complicado es por es misma falta de espacios y llega el choque entre el colegio Paidos y la concejalía porque esta quiere comenzar a cobrar la tasa de uso aprovechando que el club citado tiene alguna instalación útil y es un club de colegio., alegando que hay que priorizar  el uso de las instalaciones por las escuelas municipales (no olvidar que los padres pagan por ellas).

Lo que no está muy claro es que se cobre al resto de clubes aunque la intención, según deportes, es hacerlo a partir de ahora, reordenando tanto esa cuestión como todo lo que atañe a la concejalía. Esperemos que sea así, porque seguimos esperando desde los tiempos de Roberto Ivars.

PRIORIDADES

Se han perdido años para conseguir nuevas instalaciones con un plan director  a cinco años vista.

Adecuación y modernización de las existentes optimizando su uso para sacar el máximo rendimiento

Oferta directa de la concejalía adaptada a las necesidades actuales de población.

Reestructuración de la concejalía y su organigrama adecuándola a la realidad actual más evidente generando una comunicación entre estamentos de dicha concejalía.

Vuelta de tuerca a las subvenciones creando bases que las hagan justas al ser como es dinero público.

Potenciación de las escuelas municipales en un marco legal más coherente que el vigente vía convenios con los distintos clubes.