A lo largo del día del martes con el decreto de alerta amarilla, se vivió una incertidumbre absoluta con el viento de Levante como protagonista que hizo rodar durante toda la jornada la acumulación de nubes cargadas de lluvia. La amenaza se concretó en Dénia con la media noche y en algunos puntos se superaron los 100 litros por metro cuadrado. Pero es que en el interior, especialmente en la Vall de Ebo ya se estaban recogiendo cantidades por encima de esa media y casi cercana a los 200 l/m2. Fue el viento precisamente que sopló con fuerza el que provocó que en lugares distintos se recogieran cantidades muy diversas. Curiosidad como que mientras llovía en el casco urbano no lo hacía en el Montgó y viceversa, como en la zona de Marines más alejada en la que se recogieron las mayores cantidades.

En Dénia además se levantó el temporal que dificultó e impidió desarrollar los planes previstos para reflotar el catamarán encallado en la bocana del Puerto mientras algunas playas fueron de nuevo engullidas por el temporal y han dejado mucho más trabajo a las máquinas para retirar las grandes cantidades de alga que se llevan recogidas este verano.

Como siempre la estampa más llamativa en la Marineta Casiana fue la presencia de los surfistas aprovechando el oleaje y el viento de levante.