Los plazos de las obras son una cuestión que actualmente viven sometidos a las empresas adjudicatarias que en muchos casos, la mayoría, acaban por no cumplirse. En Dénia suele ser un mal endémico con sus excepciones naturalmente. Ya no es aquello de que abrías hasta tres veces porque siempre se “te” olvidaba algún cable, etc.

La ejecución de la calle Colón es caso aparte porque se abrió por fiestas y se ha vuelto a cerrar para acabar los remates. En el caso de Sandunga de la que se dijo modélica por la rapidez con la que los trabajos  se desarrollaron, finalmente también sufrirá los famosos remates con lo cual, esta semana no podrá darse por acabada. Quizá para primeros de agosto. El consistorio no quiere pillarse los dedos y las quiere en perfecto acabado y en este caso concreto han ido apareciendo algunos defectos reconocidos sobre todo por los vecinos. Igualmente ocurre con la calle que da subida al Castillo: Sant Fransesc. Aquí se ha alegado que queda por finalizar el alumbrado público, que por lógica debe de estar preparado para no tener que hacer obra no deseada. Concretando, que al menos tres semanas más se necesitarán para tener listas ambas calles.