Si bien Urbanismo había indicado a los vecinos del bloque de viviendas del grupo Antonio Catalá que entre lunes y martes debían desalojar las mismas, esta mañana y tras una reunión de nuevo, se ha acordado prorrogar una semana más sin mayor plazo, el desalojo. Los vecinos han manifestado su malestar especialmente aquellos que no tienen alternativa familiar de alojamiento. En cualquier caso el Ayuntamiento ha recordado que había una advertencia sobre ciertos desperfectos que era necesario subsanar hasta que la última inspección comprobó que en el subsuelo había filtraciones que estaban dañando a los cimientos del edificio.