Con más preguntas que respuestas. Exactamente así han concluido los talleres sobre el Plan General Estructural de Dénia coorganizados por el Cercle Empresarial de la Marina Alta y la Federación de Asociaciones de Vecinos, con la sesión celebrada ayer, martes 19 de diciembre, en la Marina de Dénia. Y son preguntas inquietantes.

Una de las principales dudas, surgida a raíz de la idea de que este PGE es “rupturista y reformista” -según se desprende de las declaraciones realizadas por el propio coordinador municipal del plan (José María Chofre) – es que cabría la posibilidad de que el documento de referencia de 2008 tampoco fuera aplicable, lo que daría al traste con la fase ambiental e invalidaría la actual tramitación. Dicho de otro modo, si este PGE es realmente nuevo (y posiblemente lo sea ya que incluye nuevos estudios y diferentes de los que constaron en 2008, como el de inundabilidad), deberían obtenerse nuevos informes sectoriales: un retraso de casi diez años.

A menos, claro está, que se retome el PGE del 2015, lo que tampoco queda muy claro que pueda hacerse, ya que al parecer, el pleno del pasado mes de octubre acordó desistir de dicho proyecto. Si se salvaran estas graves dudas y finalmente se demostraran válidos los informes para el actual documento -lo que implicaría que el PGE es continuista y no rupturista, como se ha dicho hasta ahora- surgiría otra pregunta: ¿podrá estar aprobado definitivamente antes del verano de 2018? Dicha fecha es clave, ya que según se comentó en los talleres, es cuando caduca la fase ambiental y por tanto los informes.

De no estar aprobado el PGE en dicha fecha, se debería volver al inicio (de nuevo, un retroceso de diez años y el gasto añadido para las arcas municipales) y es posible que este temor se convierta en realidad, sobre todo si se tienen en cuenta todos los trámites que deben hacerse a partir del cierre del plazo de alegaciones la próxima semana: contestación, incorporación, nueva exposición pública, nueva contestación de alegaciones, etc.

Otra cuestión que preocupó a los asistentes fue la próxima entrada en vigor de las normas Urbanísticas Transitorias (NUT) de Dénia redactadas por la Conselleria. Es más que posible que entren en vigor mucho antes de que lo haga el PGE, y dado que existen contradicciones entre el NUT y el PGE, queda la duda de qué sucederá con las licencias que se pidan tomando como base el NUT. ¿Se concederán? ¿Se denegarán? ¿Deberán los usuarios dirigirse directamente a la Conselleria a solicitar las licencias? En los próximos días, y una vez firmadas tanto por la presidenta de CEDMA, Sonja Dietz, como por el presidente de la Federación de Asociaciones de Vecinos de Dénia, Mario Vidal, las conclusiones del taller serán puestas a disposición de todos aquellos que deseen consultarlas. Además, se remitirá una copia de las mismas al Ayuntamiento de Dénia y a la Conselleria.

Este documento servirá también de base para la redacción de las alegaciones al PGE, cuyo plazo de presentación finaliza la próxima semana. Tanto por parte de los representantes vecinales como de los empresariales, se quiso dejar bien claro que el objetivo de estos talleres es -y ha sido desde su inicio- estudiar en profundidad el PGE de Dénia a fin de poder contribuir a la mejora sustancial del documento, ya que es necesario dotar a la ciudad de un marco legal estable y sin incertidumbres.

De esta manera, lo que se pretende es propiciar un futuro próspero para Dénia, libre de la amenaza de nuevas indemnizaciones millonarias que impedirían en el corto, medio y largo plazo, acometer las infraestructuras necesarias para proporcionar bienestar a todos los ciudadanos.