La lluvia ha aguado las fiestas de Semana Santa a cofrades, devotos y turistas. La presencia intermitente de precipitaciones a lo largo de toda la jornada de ayer llevó a muchas parroquias a tomar la decisión de cancelar la procesión del Santo Entierro. Alguna optó por mantener un pequeño acto dentro de la iglesia para evitar que las imágenes y los pasos se dañaran por culpa del agua. Y en Dénia, la Santíssima Sang salió cubierta con un plástico.

También, hoy se ha dado la alarma de que el Mercat de Brocanters de Jesús Pobre se ha cancelado, mientras que, hasta nueva orden se podría celebrar el Mercat del RiuRau de forma reducida.

Y es que en estas últimas 48 horas se han registrado ya 32,5 l/m2 en la estación meteorológica de la Partida de Madrigueres, 611 m/l2 en Jesús Pobre y 381 l/m2 en Santa Llúcia. Situación que empeorará las previsiones de ocupación establecidas hace unos días, ya que muchos turistas han vuelto a sus casas en vista del temporal.