Ayer por la tarde en la Casa de la Cultura, cerca de un centenar de personas se reunieron para ver la presentación del Plan General Estructural de Dénia. Una presentación, en la que estaba previsto que asistiera el Director General de Ordenación del Territorio, Lluís Ferrando, pero no fue así finalmente. Sí que asistieron ciudadanos de todos los sectores, políticos, promotores, y asociaciones de vecinos, entre otros.

En cualquier caso, la concejala de Urbanismo en Dénia, Maria Josep Ripoll, tomaba la palabra para destacar los grandes rasgos del documento. Un plan que se centra en los cinco elementos fundamentales de Dénia: ciudad, puerto, Montgó, litoral y suelo agrícola y que ha nacido de un proceso de participación ciudadana celebrado el otoño del año pasado, derivando así en un modelo urbano que hace un uso racional del suelo, respetuoso con el medio ambiente y delimitando el casco urbano para los próximos 20 años.

La edil informó además que desde el pasado lunes que esta el documento expuesto en los bajos del Ayuntamiento, han pasado ya entre 75 y 80 personas a consultarlo. Y anima a la gente a que siga acudiendo tanto a la oficina como a las reuniones, talleres y mesas debate que han preparado desde el gobierno municipal.

Por su parte Jose María Chofre, Coordinador del equipo redactor del plan, en un lenguaje muy llano y entendible, fue sincero en decir que este era “un plan complejo, lleno de letra pequeña y difícil de entender”. Lo que sí que recomendó a los allí presentes fue la lectura del Estudio del Consolidado, pues ofrece un paseo por el tiempo y el espacio de lo que es Dénia.

Chofre, señaló que después de la participación ahora entramos en fase de ejecución en la que también pueden haber cambios que deriven de la exposición publica. Si bien es cierto, que esos cambios serán menores porque el documento ya esta “más endurecido”, “estamos en un momento en el que la participación va a ser mas compleja”.

Jose María Chofre, calificó este Plan General de participativo y continuísta, pues es el cuarto. O el quinto si se tiene en cuenta el del año 64. Un plan “meramente urbanístico, no es ni de desarrollo ni de fomento agrícola”, sino para acabar con la competencia desleal que supone las grandes edificaciones.