No hay quien nos quite como país y paisanos de la España más cañí, la facilidad para importar modas o para desarrollar una picaresca seguramente heredada de aquel Lazarillo de Tormes. Primero fueron nuestros Reyes Magos sustituídos por ese hombretón gordezuelo de manos inmensas que se desplaza en trineo tirado por renos y que lleva el apelativo de Papá de todos: Papá Noel. Ahora han sido aquellos personajes que nos atormentaban los sueños de pequeños por sus tenebrosas figuras y rasgos maléficos: los zombies. Personajes sangrientos, brujas maléficas, niñas de la curva super pálidas y otros seres del más allá. Y no lo dejamos ahí, si no que “jugamos” a ver quien da más miedo. Halloween se ha colado en nuestras vidas como se cuela todo lo que sea fácil y comercialmente importable aprovechándose de nuestro facilón carácter para adoptar tradiciones extranjeras que incluso acaban enterrando a las nuestras.