¿Cómo vamos a dar un voto de confianza a los partidos políticos, incluso a los que son de nuestras preferencias?. Resulta que en el debate de Les Corts, se presenta una propuesta para subir el sueldo tanto a funcionarios de nivel que se contraten y a altos cargos. Esto es lo que hace que nuestra indignación nos lleve a la tentación de utilizar ciertos calificativos fuera de tono, cosa que no haremos si bien nos la guardamos en la punta de la lengua. El Sr. Puig a la sazón Presidente de la Generalitat, defendió lo indefendible sin una argumentación convincente. Por eso fue tan corta. Y se encontraron de bruces socialistas y nacionalistas con que su socio del Botánic, Podemos, votaba en contra y se alineaba con Ciudadanos, lo que hizo también el PP. No sé si estos votaron por votar como siempre en contra de todo lo que proponga el ejecutivo. Pero la defensa de la negativa a respaldarles, se apoyó en que no se puede llegar a un aumento de los salarios de los citados al principio, cuando hay 30.000 dependientes que siguen sin percibir lo que les pertenece por Ley. Cuando no se da un sólo paso para defender unas pensiones seguras en el tiempo y dignas. O cuando la pobreza alcanza en su nivel más bajo, las cifras más impensadas. A todo esto ¿qué ha sido de los sindicatos?. Yo bien y usted. Vamos, lo dicho sin vergüenza torera.