Toda Fiesta ocupa una parte de la opinión pública en el debate o debates. Podría decirse aquello de que “nunca llueve a gusto de todos”. Y se suele utilizar por parte de los festeros activos la otra: “¿Pero no estamos en fiestas?. Entonces ¿a qué quejarse?”. Pues no recuerdo otra que haya provocado tanto debate como las de este año en Dénia. Y ¡ojo! Que en ningún momento va dirigido este comentario al Concejal del ramo Oscar Mengual, un tipo del que no se puede dudar de que en todo lo que se le encomiendaa pone todo su interés y más. Lo de la Festa Major en Dénia es endémico. Es algo así como coger el programa anterior y copiarlo cambiando nombres y poco más.
Diez días dan para mucho y sin embargo siguen dando poco. Me explico. No por llenar el libro de actos la fiesta justifica el tiempo. Sobran más de la mitad. Por suerte hay cuatro o cinco que dan caché al programa. Se ha conseguido abrirlo con uno cuya participación y colorido escapa incluso al origen del mismo: la primera entrà de bous. Lo de menos, la entrà. Y no digamos las otras dos, cuatro mirando y nadie corriendo. Bous a la Mar sigue siendo por su catalogación de Interés Turístico Nacional referencia obligada al margen del objeto de burla que fue para la televisión pública nacional y por el debate animalista. El Concierto de la Banda es la excepción que confirma la regla. Sin duda muy por encima de todos los demás. Muy por encima. Las Carrozas y el Castillo este año Piromusical.
Y ahora pasemos a los debates. Las Peñas aseguran que si no es en el Puerto ya no montarán jamás sus casetas. No sé si ha sido peor el remedio que la enfermedad
Otro, este de mucho peso. Las discomóviles. Las redes sociales han echado humo por doquier queja tras queja. No se entiende que se emita el volumen que se emite si no se escucha ni el tema que se pincha. No se entiende que se programen víspera de laborable cuando hay tantas vísperas de festivo. ¿Alguien ha pensado que el 90 por ciento de la población trabaja y se levantan muchos de ellos a las siete de la mañana?.
Moros y Cristianos. Este debate es a título personal desde la opinión de quien cree, respetando el criterio de la FEMMICC, que el lucimiento de un Desfile también está en el decorado. Sortear mesas y sillas no favorece mucho. Mejor en su fecha natural.
En fín que seguramente si sumamos todas las defensas con las críticas y aceptamos el pensamiento y el criterio de la mayoría y aplicamos un poco de imaginación seleccionando la calidad y descartando el relleno, estaremos en el camino de unas buenas Fiestas Mayores.