En primer lugar aclaro que conductor “Rábano” es aquel a quien le importa un rábano los demás. Pero empecemos por los pasos cebras suicidas. Este es el único Pais del mundo en el que se puede parar junto a la primera raya de un paso de cebra. En el resto es obligado dejar cinco metros. Imagina, una furgoneta en cada lado del mismo. O sea que el conductor no ve una mierda, con perdón, y se lleva por delante al peatón que cruza aunque vaya a 30 por hora. Segundo, el peatón que cruza con el móvil y que no mira siquiera cuando el coche está ya dentro del paso cebra y te maldice con todo tipo de improperios si no pasa porque no se entera más allá de wahtssap. Y tercero, aquellos que en su lugar de origen ni intentan pasar porque sí o sí, se los llevan por delante, pero aquí, han aprendido que si te pasas y le das pagas y si no le das se pueden desahogar a gusto, así que se lanzan cuando estás otra vez dentro.

Bicis maleducadas. Cada vez vamos a más. La bici, por la acera o en dirección contraria. La bici exigiendo derecho en paso cebra cuando es exclusivo de peatón. ¡ Cuanto se echa de menos en Dénia aquel grupo organizado que salía una vez a la semana para reivindicar el uso de la bici pero circulando como dios manda!. ¡Ah!. Y el dispendio de las marcas rojas, para que te voy a contar.

Conductores rábanos. Les importa un rábano detenerse en doble fila aunque hay sitio a tres metros con tal de para en la puerta del lugar: colegio, tienda etc. etc. No ponen el intermitente así giren una y otra vez. Aparcan en lugar de sólo motos y ponen el grito en el cielo cuando una mota aparca en lugar de coches porque le ha quitado el sitio un vehículo o el camión de carga aparcado dónde le sale de los cojones. Y ni hablo del móvil, enfermedad de un buen tanto por ciento. Ni del motorista bien identificado menos por quien debiera, que con su ciclomotor consentido por el taller, le da escape libre y me pasa a 80 por hora con uno de 45cc. Para qué seguir ¿verdad?.