No voy a ocultar que suelo ser bastante crítico con la Fiesta en cuanto a la imaginación se refiere. Claro que fiestas como las de Fallas o Moros y Cristianos tienen una base tradicional que no debe ser movida demasiado. Una cosa es innovar, la otra andar cambiando como signo de movilismo equivocado. Pasa como en política. Yo hago esta ley, entra otro partido y la cambia.

Las Fiestas Mayores sin embargo, sí necesitan una buena dosis de imaginación, porque son las llamadas “del pueblo” o sea de todos, pagadas por todos, lo que invita a opinar en todos los sentidos según gustos. Mi parecer siempre ha sido que a estas Fiestas de Dénia le sobran días. Concentrar los principales actos que tienen gran aceptación, que los hay con calidad (los musicales de este año), correfoc, concierto de la banda, castillo piromusical como colofón y sin duda la aportación de las fallas con el desfile de carrozas. No, no me olvido de Bous a la mar que controversias al margen pro y contra, son la base del cartel que nos proyecta más allá. Sigo pensando que la entrada del lunes está de más y la del viernes, pues ?. Y más cosas pero no es el caso.

Pero como para gustos colores, este escrito va dirigido a las personas que en la Fiesta están al cargo de ella y la “viven” currando con tanta intensidad, que merecen el homenaje y reconocimiento general, y si no es el general, el mío desde luego. Y sé que hay un concejal al frente, y un equipo de trabajo, pero hay una persona en ese grupo que me consta que aporta un plus personal de esfuerzo y de ese trabajo que no se ve casi nunca y que hay que valorar en toda su dimensión si antes no ha “caído” exhausta . Se llama NOEMI y aunque no le va a gustar que escriba este artículo de opinión, vaya desde aquí el reconocimiento que merece.