Por supuesto que la hay. Sin quitar un ápice a que haya sido y se nuestra punta de lanza al exterior del mundo. No le quitaré una sola coma al reconocimiento y meritaje del logro en la Unesco. Desde luego. Pero ¿y el día a día al margen de?. Pues ahí fallamos de una manera rotunda. No quitaré tampoco reconocimiento a la buena voluntad de las campañas que desde distintos departamentos, sobre todo del de Seguridad, se han llevado a cabo: cacas, olores (hasta una colonia anti pipí de perros), basuras, y un largo etcétera. Más que en otras legislaturas sin duda. Pero con ¿qué resultado?. A la vista está. Estuvo muy bien lo de la Policía de Barrio. Pero ¿cuanto ha durado?. Y es que una campaña sin vigilancia de poco o nada sirve cuando descubres que unos salvajes han arrancado un árbol y se la han llevado a otro lugar. O han pintado todo el margen del Paseo de La Marineta y así un suma y sigue inagotable. Es triste reconocerlo, pero ¿cómo se llegó a implantar el uso del casco y lograr que todo el mundo lo lleve?. No hace falta que lo diga. Se denuncia que no se limpian los barrancos. ¿Cuando se ha hecho, más allá del cauce para la foto y poco más?. Y luego sí, Dénia, quedará muy bonita después de las obras, que ese es otro debate en el que no voy a entrar, y seguiremos con el incivismo y las campañas teóricas sin resolver lo del día a día. Lo de que la funcionarialidad municipal, permita que para hacer una rampa cumpliendo menos horas que las debidas y que además en estos casos debiera prolongarse la jornada como consecuencia de la voluntad ciudadana que es de dónde se pagan esos trabajos, no es de recibo:tres y cuatro semanas. ¡Por dios!
Pues por eso hay vida más allá de la Gastronomía y parece que no se le da la dimensión que se exige para una ciudad habitable con las inmensas posibilidades de vida día a día que tiene nuestra ciudad.