La Guardia Civil en colaboración con la Policía Nacional ha detenido a más de 30 personas por acumulación de delitos que van desde la estafa, falsificación de documentos o robos con fuerza.

La organización criminal estaba perfectamente organizada y distribuída por numerosas provincias españolas, entre ellas Alicante y en ella Dénia. Los cabecillas instruían a los «corredores» que con documentación falsa obtenían datos de entidades bancarias.

En el caso concreto de las comarcas de Alicante se han cometido un total de 26 estafas, desde el 1 de marzo de 2017 hasta el 21 de junio de 2018. La cantidad estafada asciende a 68.911,35 euros en Dénia, Orihuela, Sax, Sant Vicent del Raspeig, Alicante, Rojales, Torrevieja, Ibi, Xixona, Elda, Altea, Elx y Villena.

La operación se inició como consecuencia de la comisión de un delito de estafa en una sucursal bancaria de la localidad albaceteña de Pozohondo. Tras las investigaciones llevadas por los agentes se detectaron a varias personas que podrían conformar un importante y complejo entramado criminal dedicado a la sustracción, falsificación y posterior cobro de pagarés y cheques falsos.

Para dar veracidad a los documentos falsos se respetaba la información básica como sería la sociedad mercantil que emite el documento, su nº IBAN de cuenta bancaria, la firma del representante que consta en el documento original y el número de serie de éste, consiguiendo de esta forma una mayor sensación de validez.

Las falsificaciones se realizaban en los “laboratorios”, acreditándose la existencia de, al menos, tres inmuebles dedicados a estos menesteres, cuya ubicación solamente era conocida por los “Jefes” de la organización. En ellos, durante los registros practicados, se localizaron ordenadores, impresoras y escáneres de máximas prestaciones tecnológicas, así como la correspondencia postal sustraída, documentos ya falsificados y listos para su uso, productos químicos, tintas luminiscentes y tampones preparados para simular las medidas de seguridad de los documentos mercantiles o de identidad, así como papel de calidad idéntica al utilizado para la emisión legalmente de los efectos financieros.

Durante la fase de explotación se practicaron 4 registros en las viviendas de residencia de los jefes y en un piso utilizado como laboratorio, donde se realizaban las tareas de falsificación de los documentos de identidad y medios de pago bancarios.

En dichos registros fueron incautados una gran cantidad de efectos u objetos relacionados con la investigación, entre los que se encontraban:

⦁ 3.220 euros, en billetes de distinto valor, procedente de la actividad delictiva investigada.
⦁ Numerosos teléfonos móviles.
⦁ Equipos informáticos completos (ordenadores, impresoras y escáner).
⦁ Productos químicos, tintas luminiscentes y un dispositivo de luces ultravioletas.
⦁ Papel de calidad idéntica al utilizado legalmente para la emisión de los efectos financieros.
⦁ Prensas eléctricas plastificadoras y guillotinas para recortar el papel.
⦁ Herramientas diversas como cútters, tijeras, rodillos, jeringuillas, pegamentos, rotuladores indelebles, guantes, etc…
⦁ Numerosos documentos de identidad (DNI’s) y medios de pago financieros (pagarés/cheques) falsos y otros originales sustraídos.

El operativo ha sido realizado de forma conjunta por efectivos de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Comandancia de la Guardia Civil de Albacete y la Unidad de Drogas y Crimen Organizado (U.D.Y.C.O. – Grupo IX – Falsificaciones y Estafas) de la Brigada Provincial de Policía Judicial del Cuerpo Nacional de Policía de Madrid.