El día 28 de diciembre no ha perdido todavía su carácter que le viene de muy atrás. Tal día viene en el calendario como el día de los Santos Inocentes. De este modo se tomó la palabra «inocente» y comenzó a circular aquello de que una mentira se convertía en una verdad por un día y de este modo se cazaba a aquellos que no «caían» en lo que en realidad era una broma.

Este proceder fue creciendo de tal manera que se convirtió en una moda en la que todo el mundo se veía envuelto de una u otra manera. Nació la costumbre de colgar en la espalda un muñeco de recorte de papel, que era celebrado entre carcajadas sobre todo en los colegios y en plena clase hasta que el profesor cerraba el tiempo bromístico.

Luego derivó sobre todo en las noticias de prensa y demás medios de comunicación que en sus portadas colaban alguna noticia que respondía a una realidad fantasiosa, en algunos casos sumamente original y en otros incluso difícil de que no cayeses en la «trampa».

Desde luego para aquellos que siguen defendiendo las tradiciones, han tenido en Dénia el día de ayer, una buena dosis de noticias que confirmaban el recule del alcalde para abrir de nuevo M. de Campo, la derruída urbanización de El Greco, convertida en un Parque Temático en toda regla o un enlace marítimo que iba a unir Gandía con Dénia por mar a falta de tren.

Sea como fuera y con partidarios o no, la tradición en este caso y más con las redes sociales, se ha ido manteniendo. Quizá lo mejo ha sido que apenas se ha hecho mención a la pandemia.