A las cinco y media de la tarde los Reyes Magos se preparaban en el puerto de Dénia para realizar el despliegue de un cortejo que brilló más que en años anteriores y que fue incluso más original. La pronta hora hizo que se dejara esperar la asistencia de la gente que finalmente abarrotó el recorrido de Marqués de Campo y Diana. La estrella, los zancudos, ballets y las carrozas de Sus Majestades llegaron al Ayuntamiento para agradecer el recibimiento de la población y ser agasajados con un castillo de fuegos de artificio.

Una vez más las críticas se centraron en la caracterización del rostro de los Magos y más esta vez sumando el debate del papel de Melchor encarnado por una joven.