Es evidente que los más pequeños son “presa” fácil del disfraz y de una fiesta como el Carnaval. Aunque el mérito hay que otorgárselo a los padres y madres que se desvelan para que sus hijos disfruten con ello. En Dénia la idea de ir a barrios diversos fue todo un acierto, siendo el de la Faroleta donde se congregaron varios centenares de personas como respuesta al llamado Carnaval de Cine. La conducción del acto también fue clave para el disfrute sobre todo encima del escenario de los más jóvenes.