Ayer tuve la suerte de acudir a ver un trabajo de filosofía realizado por alumnos de 1º de Bachiller del  IES nº 3 , un trabajo, donde se daba a conocer a mujeres filosofas, no hace falta que recuerde el nombre de todas ellas, pero si que son lo bastante importantes como para estar en los libros de filosofía y en cambio no están, ¿Por qué? Porque esta sociedad sigue siendo básicamente machista.

Escuchar las exposiciones de estos chavales me hizo reflexionar en la lucha de estas mujeres y muchas otras por conseguir derechos, derechos como: educación, libertad de elegir marido, voto, trabajo, etc., derechos que los hombres tenían y que nosotras hemos tenido que ganarnos a pulso.

Llevamos luchando desde hace siglos por nuestros derechos y espero que no nos sean arrebatados y no solo a las mujeres  tampoco a los hombres. Vivimos en un momento en que tenemos que tener mucho cuidado, porque muchos de los derechos adquiridos están pendientes de un hilo y no tenemos que descuidarnos.

Nuestros mayores, tanto hombres como mujeres, han luchado mucho y sería una pena que por nuestro pasotismo y nuestra indiferencia se perdiera todo aquello por lo que lucharon.

Escuchar a un presidente de gobierno decir que “no habla” de la desigualdad de sueldos  entre hombres y mujeres es triste y da una idea de la poca empatía con los problemas de nuestra sociedad.

Tengo la esperanza de que las nuevas generaciones vivan en una sociedad mejor, menos machista, más igualitaria y menos clasista, esperemos que lo que se está trabajando en educación de sus frutos y espero que las mujeres también ayudemos a esto con la educación de nuestros hijos, de momento vienen empujando fuerte y nos han movido a los adultos a organizar una concentración para este Jueves día 8 a las 10h de la mañana en los bajos del ayuntamiento, poesía, música  y sobre todo que quede claro que no aceptamos silencios, ni desplantes, que no vamos a dejar  que se pierda todo lo adquirido y que además estamos dispuestas a conseguir la igualdad, no pedimos mas, solo pedimos ser iguales.

Ni más ni menos, sencillamente iguales. Respeto a nosotras como personas y nunca discriminación por razón de sexo. Podemos y debemos.