En tiempo de desayunos y comidas prenavideñas, es tradicional que los grupos políticos inviten a los medios para hacer sus valoraciones del año que se va en unos días.

Compromís per Dénia ha sido el el primero, y ha dejado en la grabadora de los periodistas frases realmente de cierto o mucho impacto. Eso sí, dentro de las normas «diplomáticas» de quien no siendo oposición por ideales, lo es por dos motivos: no gobernar y haberlo hecho como socio de los socialistas en la pasada legislatura. Lo que devino en una no visualidad que pagaron los nacionalistas con el desplazamiento electoral y la mayoría absoluta del PSOE.

Pues bien, curiosamente, la comparecencia, comenzó con un «relaciones cordiales y sintonía» con el gobierno Grimalt. Pero claro, en medio, salieron palabras como soberbia y prepotencia, recuerdo a la oferta de competencias calificadas como burla con letras mayores, llamada a recuperar la humildad como se hizo la pasada legislatura, etc. Como quedaron en las grabadoras los reproches de nuevo a la medida de la subida de sueldos que no quiso el llamado Pacte del Castell y la llamada a hacer cosas nuevas porque lo que se ejecuta hasta la fecha es todo aquello que se proyectó en su día cuando gobernaban juntos los mencionados partidos.

La estrategia política tiene estas cosas y así acabó reflejando Rafa Carrió que Compromís es necesario en el gobierno de la ciudad de Dénia. Eso sí, cordialmente y en sintonía a pesar de lo dicho.