Estos días, las obras que se acometen en Dénia han complicado en grado sumo la circulación. El temprano, cada año más, del cierre de la mayoría de los distritos falleros y sobre todo los trabajos en la Rotonda de Joan Fuster prolongados un día más de lo previsto y que seguramente debían haber quedado aplazados hasta después de fallas, han sido determinantes para que se multiplicaran las colas hacia el casco urbano. Igualmente el cierre de Marqués de Campo siempre en medio del debate porque es evidente que los días previos de una fiesta sigue siendo una calle desierta, lo que no convence a comerciantes y hosteleros, ha complicado más si cabe la situación. El Ayuntamiento ha insistido en los numerosos parkings que hay en la periferia, pero la costumbre de acercarse cuanto más al centro pasa por alto esta importante recomendación.

En cualquier caso, abierta la rotonda de Joan Fuster ha mejorado ligeramente la circulación de salida y entrada de la ciudad así como en dirección Rotes o Marines salvando el embudo de la plaza Jaume I. En definitiva como siempre comulgar fiestas y circulación y aparcamiento es habitualmente muy difícil en Dénia y más este año que caen Fallas en fin de semana.