El incremento de los casos de coronavirus se está traduciendo en un frenazo en seco de la actividad económica, con consecuencias directas en las empresas y en sus trabajadores.

Y es que tras el anuncio de la Generalitat Valenciana del cierre de bares, restaurantes, cafeterías y discotecas entre otras, el pasado viernes, 13 de marzo, y una vez activado el estado de alarma el pasado sábado, 14 de marzo, por la situación de crisis sanitaria ocasionada por el coronavirus, son muchas las empresas que se ven obligadas a realizar Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) a toda su plantilla hasta que la situación se normalice y puedan volver a su actividad.

¿Y qué es un ERTE se preguntarán algunos?

Un ERTE es un expediente de regulación de empleo temporal, es decir, es una autorización que recibe la empresa para la que trabajas para poder suspender temporalmente tu contrato de trabajo. Es decir, sigues perteneciendo a la empresa pero, sin embargo estás en una situación especial en la que no cobras por parte de la empresa. El inconveniente principal es que abre la bolsa de desempleo durante los días en que se suspende el contrato. El trabajador, por su cuenta, puede o no solicitar el desempleo, aunque va consumiendo de los días que tenía acumulados.

Se trata de unas medidas, que aunque no lo entendamos, sirven para proteger los trabajos de los empleados. Estas medidas ya han sido adoptadas por empresas como Burger King o Mc Donald’s, pero podrían darse otros muchos casos vista la situación en la que nos encontramos.