El D*na Fòrum, celebrado el pasado mes de noviembre con los referentes irrenunciables de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), representó un hito importante para el sector turístico, gastronómico y agroalimentario de la Marina Alta. Por primera vez productores, empresariado, cocineros, investigadores, mundo académico e instituciones públicas coincidían en un encuentro para contraponer realidades, intereses, carencias y potenciales. Uno de los objetivos del D*na Fòrum era dejar constancia de lo que se dijo, las propuestas que se plantearon, las líneas a explorar y los debates que se comenzaron. Tenemos ya editadas y publicadas las conclusiones que sacamos de cada una de las sesiones y del conjunto del encuentro.

La situación excepcional por la cual estamos pasando, a consecuencia del estado de alerta por la COVID-19, no nos ha permitido, de momento, hacer una presentación pública del documento, pero no podemos dejar que caiga en el olvido, ni el documento ni su contenido, que consideramos de gran interés en la nueva normalidad que se nos anuncia. Por eso, hemos tomado la decisión de poner la publicación, en formato PDF, a disposición de toda la ciudadanía de la Marina Alta. Tan solo hay que hacer la descarga desde la página web de la Oficina de la Innovación y la Creatividad: www.deniacreative.city

En las conclusiones no solo se recoge la visión de los ponentes y de los participantes en las diferentes sesiones celebradas. Hay también constancia de las amenazas que tenemos sobre el modelo turístico, la industria alimentaria y la producción agraria, de la necesidad de la formación y el conocimiento a la hora de abordar estrategias y proyectos, y se ponen blanco sobre negro los retos de futuro. Es cierto que todo esto se planteó en un momento diferente del actual, y que nadie preveía una crisis sanitaria a tan corto horizonte, pero creemos que las conclusiones, en un sentido general, han salido reforzadas, tienen más sentido y, en algunos casos, más urgencia. La proximidad, la recuperación del entorno agrario y paisajístico, o la potenciación de los valores locales están hoy en todas las miradas sobre la normalidad que nos espera y que deseamos.

En el D*na Fòrum se puso de manifiesto que tenemos recursos y que sabemos hacer las cosas, solo nos falta la voluntad de hacerlo. Sin una estrategia operativa será más difícil que el turismo y la gastronomía ayuden a cumplir los compromisos éticos, responsables y de sostenibilidad que tenemos que asumir para dinamizar la economía local.

Se insistió también en la necesaria coordinación de actores y esfuerzos, la importancia de las personas, la permanente innovación derivada de la conectividad y el conocimiento o la visión multidisciplinaria, como vectores en la Marina Alta de un patrimonio que va mucho más allá de una floración y de unos platos. Es agricultura, ganadería, pesca, comercio, ordenación del territorio, alimentación, cocina, salud, legislación, economía, inclusión social, igualdad de género, artesanía e industria, cultura, turismo y educación. De todo esto se habló en el D*na Fòrum, de todo esto hablan las conclusiones que ahora mostramos a toda la sociedad.

Creemos que estas conclusiones, para ser útiles, tienen que estar en la mesa de la reflexión y en la toma de decisiones, tienen que ser difundidas y puestas al alcance de todos. El debate está abierto, sabemos lo queremos y lo que podemos hacer; la voluntad habrá que afianzarla a partir de ahora.