Este pasado fin de semana, ha comenzado el estado de normalidad al mismo tiempo que el verano, con temperaturas que invitaban a la playa, lo que ha ocurrido especialmente en Les Rotes donde los aforos se han superado y los coches aparcados hasta la subida a la Torre del Gerro, han confirmado la llegada de forasteros, especialmente de segunda residencia. Contrastando con la llamada de Sanidad de evitar todavía en lo posible el desplazamiento entre Comunidades.

Madrid la ralentizado la libertad que llega con este estado, pero la competencia del Ministerio de Sanidad, ha primado para que la movilidad no sea restringida con lo que abre otro frente para el lleno y más teniendo en cuenta que el miércoles es festivo,San Juan, por cierto con el cierre de playas para evitar las hogueras y concentraciones.

El sábado comenzó la campaña de los socorristas de Cruz Roja con alguna intervención de buenas a primeras. Llegaron también las medusas y las terrazas se llenaron durante la noche sobre todo, puesto que la playa ganó la batalla.

La nueva normalidad ahora queda limitada al respeto de la distancia a metro y medio y el uso de mascarillas obligatorio cuando aquella no se pueda mantener, bajo sanción de 100 euros. Lo que por el momento se reparte de una manera un tanto descompensada,sobre todo porque es obvio y ostensible que los grupos no respetan esa distancia y que los más jóvenes recuperan sus cuadrillas de amigos y hemos vuelto a ver los abrazos y los besos que el tanto preocupan al Ministerio como demuestra el contínuo llamamiento y advertencia por los posibles rebrotes.