Dicho y hecho bajo una circunstancia muy especial que endulza muy poco la victoria de Pedro Sánchez que sigue ostentando la Presidencia del Gobierno. La diferencia de votos y los pactos han acompañado a lo que se ha traducido en un ejemplo de cómo va a desarrollarse una legislatura en la que todos nos jugamos mucho.

No cabe ninguna duda de que va a ser una legislatura en la que la duración de la misma sigue despertando muchas de ellas. Todas las que no lo hace la crispación mostrada antes de que aquella comience. Muchos grupos, muchas tendencias, algunas dispuestas a dar una batalla feroz no exenta para empezar de descalificativos gravísimos. Y estos, lamentablemente, ya han llegado al entorno más cercano (Dénia y la comarca) en las redes sociales. Vox por ejemplo ya que se sumará en la capital comarcal a una manifestación convocada para el próximo día 12 al grito de «España no se negocia». Celebraciones por parte del PSOE en base a lo que consideran el triunfo del diálogo y algo menos Podem Dénia que lo celebra con cierta cautela.

Lo que parece lejano, por desgracia se va a hacer muy próximo dadas las distancias comentadas y visto lo visto en las redes sociales que solemos manejar cada día. Una influencia que lamentablemente puede acabar afectando a las relaciones colectivas e individuales de aquellos con los que hasta hoy, compartimos por lo menos el saludo, la cortesía y la educación.

En el juego de la política, el todo vale que ahora sorprende a tantos, ha existido desde que llegó la democracia, que afortunadamente es la única forma de gobierno que se puede aceptar. Estar al borde de ella es un camino muy peligroso. Y esa democracia ha querido que partidos como Bildu, o los independentistas catalanes, decidan en el Parlamento Español. Seguramente ha ocurrido lo que los grandes partidos (PSOE y PP), no esperaban nunca: el fraccionamiento tan enorme, inédito hasta hoy, que ha acabado con algunos grupos no españolistas, incluso, decidiendo un resultado en «su» Parlamento.

Y todo eso tiene una respuesta: la Ley Electoral que nunca quiso ser ni mirada y menos, tocada. ¿ Y ahora, qué ?.

Comienza el juego de la palabra pero también de los hechos y de una máxima: gobernar para tod@s.